Pregunta si tienes algo, si aún alcanza el pedido, cuánto cuesta. Yato le responde en segundos, a la hora que sea, sin dejarlo esperando.
Manda fotos, precios y variantes. Sugiere lo que mejor le queda al cliente, como lo haría tu mejor vendedor en su mejor día.
Yato arma el pedido, valida la dirección, cobra y confirma con el cliente. Tú te enteras cuando ya está hecho.
Mira el recorrido para subir tu catálogo, conectar WhatsApp y dejar a Yato respondiendo hoy mismo.
Sin hojas raras ni configuración técnica. CSV, Shopify o manual.
Mantienes tu número, tu historial y tus conversaciones existentes.
Yato responde, recomienda y toma pedidos por ti desde el primer chat.
Yato resuelve lo que un bot común deja a medias. Entiende el contexto del cliente, hace cuentas, cobra y lleva la venta hasta el final.
Aunque no sepa cómo se llama, sólo manda la foto. Yato lo busca en tu catálogo y responde en segundos.
Efectivo, transferencia o tarjeta. Yato le da las opciones al cliente, recibe el comprobante y lo valida por ti.
Tu cliente dice dónde vive, Yato se encarga del resto: verifica que llegue hasta ahí y le dice cuánto cuesta.
Arma tus promos una vez y Yato las muestra cuando al cliente le conviene oírlas. Descuentos, combos, envío gratis.
Si se terminó un producto, Yato lo sabe y ofrece algo parecido. Tu stock manda la conversación.
Sabe qué compró la vez pasada, a dónde se lo mandé, qué le gusta. Atiende a tus clientes como si los conociera de años.
Si dejó todo a medias, Yato regresa unos minutos después con un mensaje al punto que retoma justo donde iban.
Cuando una conversación pide tu mano, Yato te la entrega con todo el contexto para que no empieces de cero.
A las 3am, en domingo, en quincena. Yato cierra la venta completa sin despertarte.
Si pidió hamburguesa, le propone papas y refresco. Si pidió un tinte, le ofrece el tratamiento. Más ventas, mismo cliente.
Si el cliente se fue sin comprar, Yato le escribe de vuelta. Sin ser molesto.
Manda fotos, tallas, sabores y precios directo en el chat. Menos preguntas, más pedidos.
Si algo se complica, Yato te avisa y te conecta con el cliente. Con todo el contexto listo.
Trabajamos de la mano con cada marca que entra. Por eso abrimos pocos cupos cada mes: para acompañar bien el arranque y pulir Yato junto a negocios que ya están vendiendo en serio.
Yato entra a tu operación real desde el primer día. Cierra ventas con tus clientes de verdad, no en un simulador.
Te acompañamos a subir tu catálogo, conectar WhatsApp y afinar cómo responde Yato a los clientes de tu negocio.
Si entras ahora, guardas una tarifa preferente para siempre, incluso cuando pases a plan pagado.
Primero entras al Club de Fundadores. El plan se define después, según cómo crezca tu operación.
Ideal si estás empezando o todavía tienes poco volumen.
La mejor opción para negocios que ya reciben pedidos todos los días.
Para equipos que no se pueden dar el lujo de perder un pedido.
Empieza gratis. Tres meses para que Yato demuestre de lo que es capaz en tu negocio.